Diego Casado, periodista

Mercados: entre la reforma y la extinción

Posted in ADN.es by Diego Casado on 21/07/2007

Fueron muy populares durante todo el siglo XX en las grandes ciudades, pero hoy corren peligro por la competencia de las grandes superficies. Madrid les está lavando la cara, mientras Barcelona los convierte en referentes del diseño

mercadosRenovarse o cerrar. Es la disyuntiva que se plantean muchos de los tradicionales mercados de Madrid. En 2003, el Ayuntamiento de la ciudad puso en marcha un plan para revitalizar la mayoría del casi medio centenar (mapa) de los existentes en la capital.

Cuando acabe este año, los mercados madrileños se habrán gastado unos 50 millones de euros (15 invertidos por el consistorio: ver PDF explicativo) para ponerse guapos y competir con las grandes superficies comerciales.

No les queda otra. La crisis que arrastran desde principios de los 90 ha llevado al cierre de muchos puestos y a la pérdida gradual de clientela. Incluso el mercado inmobiliario les amenaza.

“En 1997 hubo intentos de aumentar los metros edificables de los solares que ocupaban algunos mercados para especular con el terreno”, apunta Pedro Ortiz, presidente de la comisión de Urbanismo del Colegio de Arquitectos de Madrid (COAM).

“En esa época se logró parar” -recuerda- “pero de vez en cuando vuelven a aparecer estas tentaciones inmobiliarias”. Es lo que ocurrió en el caso del mercado de la Cebada, en pleno centro de Madrid, hace ahora un año: el Ayuntamiento iba a aprovechar su espacio para construir vivienda libre. Finalmente reculó y, aunque trasladará el mercado, ocupará su lugar exclusivamente con zonas deportivas y de recreo.

El centro del barrio

Juan pone dos kilos de naranjas en la balanza; el pescatero, limpia una merzula en Santa María de la Cabeza. En los mercados de barrio todo el mundo conoce el nombre de su tendero. “Son lugares de encuentro, uno de los centros del barrio”, explica Ortiz.

“Además, en los cascos históricos de las ciudades no hay muchos espacios para servicios públicos, por eso, los que quedan hay que mantenerlos o ampliarlos”, sostiene el arquitecto del COAM.

1mariaNo pasará así en Torrijos. La reforma del lugar, actualmente en marcha en pleno barrio de Salamanca, incluye la construcción de un nuevo mercado, pero también la de 104 viviendas con las que el consistorio ganará 53 millones de euros, que ha prometido dedicar a otras instalaciones públicas en el distrito.

El caso de Torrijos, la Cebada o San Antón no es habitual: la mayoría de los mercados de Madrid han optado por reformas menores, aunque algunos decidieron aliarse con sus supuestos enemigos para atraer más clientela: desde hace unos meses, los tenderos de Santa María de la Cabeza (foto de la derecha) y Numancia han metido un supermercado junto a sus tiendas.

Sin embargo, reformar mercados no es sólo rentable para la vida social y económica del barrio. También pueden ser un exponente de la ciudad de cara al exterior. En algunos lugares como Barcelona lo saben desde hace tiempo.

Barcelona apuesta por los mercados de diseni

El Ayuntamiento de la ciudad condal se siente especialmente orgulloso de las mejoras hechas en sus mercados municipales. Entre enero de 2006 y mayo de este año había invertido 53 millones de euros en ellas.

Una de las actuaciones más llamativas es la reconstrucción del Mercat de Santa Caterina (imagen de la derecha), ubicado en un área ahora amenazada por la degradación social.

Una colorida cúpula multicolor destaca en este nuevo mercado, obra del prestigioso despacho de arquitectos del difunto Enric Miralles, que dispone de reparto a domicilio, compra telefónica e incluso red wifi.

Hace pocos meses también se inauguró el nuevo mercado de la Barceloneta, el último de los cinco que se han reformado recientemente en la ciudad.

La joya de la corona sigue siendo el Mercat de la Boqueria, con 170 años de antigüedad y que todavía hoy es el epicentro gastronómico de la ciudad y uno de los mercados más importantes de España. Su atmósfera y vitalidad son tan excepcionales que Woody Allen rodará algunas escenas de su película en su interior.

Nacieron entre cajones de fruta

Hasta el siglo XIX, los mercados de las ciudades eran itinerantes y se montaban en las plazas durante un determinado día de la semana.

Los problemas de salubridad que generaban motivaron primero la construcción de cubiertas en las zonas que ocupaban los vendedores. Más tarde aparecieron los primeros mercados en Barcelona: la Boquería fue construido en 1836, Santa Caterina en 1948, luego vendrían los del Born y Gràcia… así hasta ocho mercados hasta 1892.

Madrid tendría que esperar hasta la segunda mitad del siglo XIX para ver los suyos: los cuatro primeros fueron los de la Cebada, Mostenses, Chamberí y La Paz.

Este último es el único de ellos que queda en pie, en el distrito de Salamanca. Fue construido en 1882 y ahora pelea (con bastante éxito) por adaptarse a los nuevos tiempos: algunas de sus nuevas tiendas -productos de delicatessen- se han adaptan a los gustos de sus selectos vecinos y ha creado una tarjeta de fidelización.

A primeros del XX, la ciudad iba creciendo y las necesidades comerciales eran mayores. En 1916 se inauguró el mercado de San Miguel, el único de estructura metálica y acristalada y que en la actualidad está siendo reformado para albergar un centro gourmet. Aunque todavía mantiene dos puestos tradicionales -una frutería y una pescadería- y cuyos ocupantes se niegan a abandonar el lugar.

La llegada de la II República trajo un Plan General de Mercados para la capital. Entonces se construyeron los de Olavide (elevado en 1934 y demolido en 1974 y convertido luego en plaza), el de pescado en Puerta de Toledo, fruta en Legazpi…

Luego aparecerían más superficies comerciales en San Antón, Prosperidad, Chamberí, Chamartín o Maravillas, todas ellas construidos entre 1940 y 1962.

Paralelamente, Barcelona configuraba su red de 40 mercados con una primera ola de construcción hasta 1920, años en los que se levantaron los de Sants o Sarriá y otra en las décadas de los 60 y 70, en el extrarradio, coincidiendo con el importante crecimiento poblacional de la ciudad.

Sin embargo, a partir de la década de los años 90 comienza el declive en ambas ciudades, más pronunciado en Madrid. Una crisis que ha servido para que las administraciones locales tomen cartas en el asunto y acometan políticas de reforma muy intensas.

Hoy, el futuro de los mercados parece asegurado: Barcelona los muestra orgullosa en sus guías y son un reclamo turístico más en la ciudad. Madrid apuntala los viejos mientras proyecta tres nuevos: uno en Vista Alegre y dos más en los nuevos desarrollos de Sanchinarro y Las Tablas.

Más información:

Mercados municipales de BarcelonaMercado de Santa CaterinaUrban idade: Mercados de Madrid, cuestión de supervivenciaMadripedia: Imágenes de mercadosPlan municipal de innovación y transformación de los mercados de Madrid (en PDF)Madrid histórico: Curiosidades sobre los mercados

Publicado en ADN.es

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